¿Cómo podría una relación fallida ser una victoria?
- EVANON

- 29 jun 2020
- 2 Min. de lectura
Bueno, no te voy a decir que tu vida es mejor sin ciertas personas en ella. No te voy a decir que eres un copo de nieve único y especial que encontrará a la persona perfecta «cuando esté listo». No te voy a comprar una calcomanía para tu coche que te motive ni te voy a mandar memes que digan lo grandioso que eres y cómo el problema es de los demás. Tú y yo sabemos muy bien que eso no es cierto.
Ganaste en todas esas relaciones fallidas porque lograste lo que te propusiste desde el principio. Desde el primer «hola». «Pero, pero, pero… mi pareja no puso de su parte, ¡ELLOS lo arruinaron!». Eso ya lo sé, pero ¿y si tu subconsciente eligió a esa persona desde el inicio? ¿La persona ideal para recrear las mismas historias de tu vida una y otra vez?
¿Y si te motiva la idea de demostrar que nunca nadie te amará? ¿Y si esa idea es una reacción subconsciente a una infancia problemática, a otras relaciones que terminaron mal o algo parecido? ¿Y si ese patrón estuviera tan tatuado en tu subconsciente que intencionalmente buscas cómo sabotear el éxito de tus relaciones?
Te vuelves sensible a problemas donde no hay alguno. Empiezas a ser quisquilloso y las cosas más pequeñas empiezan a molestarte y las exageras. Con el paso del tiempo lograste demostrar tu punto y la relación llegó a su obvio e inevitable fin. ¿Y si esto es parte de lo que has programado para ganar? Estabas convencido de que no eras digno de una relación amorosa, así que sistemáticamente has tratado de demostrarlo y lo has logrado. ¡Felicidades!

Si crees que esto empieza a sonar como que eres un sadomasoquista sin esperanza, no te preocupes: hay un lado bueno en todo ello.
Tal vez no te reflejes en el ejemplo que describí arriba. Tal vez estés felizmente casado con el amor de tu vida o tal vez estás rechazando parejas potenciales por todas partes. Busca tus propios lugares oscuros, aquellos aspectos de tu vida en los que eres menos eficiente, en los que parece que siempre has perdido o en los que te has atascado por un buen rato.
Verás, nuestros pensamientos son tan poderosos que constantemente te están empujando hacia tus metas, ¡aun cuando no sepas cuáles son! Tu cerebro está programado para ganar. Esta dinámica no sólo aplica en tus relaciones, también en tu carrera profesional, en tu salud, en tu economía y en todo lo que hagas. Estás programado para ganar.
Eso nos lleva a nuestra siguiente afirmación: «estoy programado para ganar». Siempre estás ganando porque tu cerebro está programado para hacerlo.
El problema llega cuando lo que realmente quieres a nivel subconsciente y consciente son cosas diferentes, algunas veces radicalmente diferentes.





Comentarios