Todo Cambio Comienza Por La Aceptación
- EVANON

- 7 jul 2020
- 4 Min. de lectura
Todo cambio comienza por la aceptación de quién eres en este momento, y de lo que sea que estés experimentando aquí y ahora.
Solemos confundir la aceptación con la resignación. También creemos que aceptar es tener que quedarnos con lo que no queremos, y nada más lejos de la realidad.
Todo Cambio Comienza Por La Aceptación
“Esforzándose para librarse de cosas o sucesos indeseables, muchos actúan de tal manera que obtienen exactamente lo opuesto.
Para decir no, es necesario aceptar. La palabra «aceptar» en este contexto no significa que debas abrazarlo y hacerlo parte de ti mismo, sino que debes admitirte a ti mismo que todo el mundo tiene derecho a existir, y luego pasar indiferentemente.
Aceptar y dejar ir significa dejar las cosas pasar a través de ti y decirles adiós mientras se van. Lo contrario sería aceptar las cosas y mantenerlas cerca, y luego apegarte a ellas o tratar de resistirlas”.
Reality transurfing Vol I
Aceptar para Poder Dejar Ir
A veces nos resulta complicado entender el que para cambiar algo, primero tenemos que aceptarlo.
Para nosotros, aceptar algo es como darle permiso a que esté en nuestra vida y estar de acuerdo con ello.
Creer eso nos produce miedo porque, “¿cómo voy a aceptar algo que no quiero que esté en mi vida? Si lo acepto, tendré más de eso y yo lo que quiero es que se vaya.”
Cómo con otras tantas cosas, tenemos el concepto de aceptación bastante equivocado.

No Aceptación vs Aceptación. ¿Qué es lo más fácil?
A Lo Que Te Resistes, Persiste
Ya hemos dicho en otras ocasiones que a lo que te resistes, persiste.
Cuando hay algo que no te gusta o no quieres en tu vida, comenzamos a rechazarlo para sacarlo de ella, así lo marcan los principios herméticos.
Lo que suele ocurrir es que, cuanto más duro luchamos, más grande y fuerte se hace la situación y terminamos agotados para, al final, no conseguir avanzar mucho.
Esto es algo que nos encanta: luchar y “trabajar duro” para conseguir la “satisfacción” de haber derrotado el problema que nos venía pegando fuerte.
La aceptación elimina la energía de lucha, de esfuerzo.
La aceptación es recibir lo que está pasando sin juicio, permitir que esté sucediendo lo que está sucediendo sin puntos de vista de que eso está mal o de que no debería estar ocurriendo.
Si está ocurriendo, no sirve de nada creer que no debería de estar ocurriendo.
Ahora, ya que está ocurriendo, ¿qué posibilidades tengo aquí?
El Rechazo Supone un Inútil Gasto de Energía
Si rechazamos algo, no tenemos opción a elegir otra cosa, ni crear algo distinto a lo que está sucediendo, porque todo nuestro enfoque y energía está puesto en rechazar lo que está ocurriendo.
Mientras estás rechazando algo, no das opción a que otra cosa suceda.
Y ya sabemos que pasa cuando nuestro enfoque está en algo, incluso si ese algo lo queremos eliminar de nuestra vida.
La energía de rechazo es muy potente y con esa energía das vida a todo aquello que te gustaría hacer desaparecer.
Aceptar lo que está ocurriendo, nos da opción a abrirnos a las infinitas posibilidades para elegir crear otra cosa.
Si tu enfoque está puesto en lo que no quieres, no das opción a crear algo distinto a eso porque toda tu energía está puesta en lo que no quieres.
Las cosas desaparecen por nuestra falta de atención.
Entonces la idea está en permitir lo que está sucediendo sin ningún tipo de juicio, quitarle el enfoque ya que es lo que le está dando realidad, y ahora comenzar a enfocarse en crear y poner toda la energía en lo que verdaderamente queremos.
La Aceptación como Requisito Básico
Mientras no aceptes tu cuerpo, tu pareja, tu trabajo, tu vida e incluso, tu enfermedad, no podrás cambiar nada.
Y aceptar no es resignarse. La resignación incluye energía de rechazo ya que sentimos que no podemos hacer nada por cambiar y no tomamos acción para elegir otra cosa.
Nos quedamos frustrados pensando en que “aceptamos” la situación porque no podemos hacer otra cosa.
Eso no es aceptar, eso es una excusa porque tienes miedo a tomar acción para cambiar tu vida.
Acepta lo que se va. Acepta lo que llega.
Permite todo lo que está ocurriendo y, mientras eso pasa sin que tenga tu atención, pregúntate: ¿qué me gustaría crear ahora aquí?
En lugar de esto, ¿Qué elijo? Y enfócate en eso sin perturbarte por lo que ocurra a tu alrededor.
Si piensas que esto es difícil y complicado de hacer, es porque has permitido que tu mente, tu ego, tome las riendas para seguir manteniéndote en el dolor, el sacrificio, el sufrimiento y alejarte de la facilidad en la que podría convertirse tu vida si comienzas a vivir desde el Ser y no desde tu mente limitada.
Cuando en tu cabeza escuches: “no puede ser tan fácil, tú no sabes hacer eso, esto no va a funcionar”, párate.
Observa sin juicio y ríete por haber atrapado a tu ego queriéndote complicar la vida.
Si esto lo haces con frecuencia, conseguirás domesticar a tu ego para que pase de ser tu amo, a una herramienta para utilizarla cuando sea necesario.
Si todo cambio comienza con la aceptación, tú eliges: ¿facilidad o dificultad?





Comentarios